3.04.2008

Palabras en rojo




Caer de un infierno en otro. Sin alcanzar la séptima puerta, con las manos bien atadas a la espalda. Y el crucifijo que se te mete por el entrepiernas, consquilleándote eso que no debe cosquillear cuando vas a la quinta puerta. Del arrepentiemiento. A la cuarta puerta. Del orgullo. A la tercera puerta. Del dolor. A la segunda puerta. De la lujuria. Caer de un infierno en otro. Y nunca alcanzar la séptima puerta.

3 comments:

Nicole said...

ese cosquilleo, mmm

sera que en el dolor siempre se cola una cuota de placer?

aunque bueno, derepente quisiste decir otra cosa
, cual es la septima puerta? es irreversible?

No me creas said...

colgadora:

es el amor.

Kuhane said...

DANTE?

beso grande te quiero un monton!